Los calendarios son instrumentos de medida de tiempo en los que aparecen señalados años, meses y días. A pesar de la aparente sencillez de la estructura del calendario, existe una considerable complejidad a la hora de explicar el origen de su funcionamiento y el motivo de esta estructura. Hechos tan comunes como el cambio anual de la hora de verano no terminan de ser comprendidos.
Todos conocemos el calendario y
lo usamos como guía de nuestro
tiempo en el día a día, sin
conocer su naturaleza como
tantos otros objetos cotidianos
nos limitamos a usarlo sin
preguntarnos acerca de sus
orígenes. Desde tiempos
ancestrales se ha buscado el
control del tiempo con el
inicial objeto de conocer las
épocas de caza y recolecta de
los frutos.
Más tarde se buscaba la
adaptación del tiempo a los
actos religiosos o actos
civiles. . En la actualidad los
calendarios son guías de
festividades, santorales,
efemérides históricas o
culturales.
Incluso nos permite tener
referencias astronómicas como
las fases de la luna, eclipses,
mareas y del mismo modo podemos
encontrar referencias
astrológicas como los signos del
zodíaco o las conjunciones
planetarias. Inevitablemente el
estudio del tiempo nos lleva a
tener en cuenta el hecho del
espacio.
